Nuestro nombre, Hermanas de la Caridad Cristiana, Hijas de la Bienaventurada Virgen María de la Inmaculada Concepción, expresa el fin de nuestra vida: glorificar a Dios dejándonos compenetrar u llenar del amor de Cristo, de manera que se desborde en amor al prójimo, en servicio a la Iglesia.” (Art. 2 de nuestras Constituciones)

Nuestras Constituciones no guíen e inspiren para llevar el amor, la alegría, la paz y la sanación de Jesús como respuesta a los gemidos de la familia humana. Aunque somos menos hermanas continuamos nuestras misión porque se nos la ha confiado. Como María deseamos llevar a Cristo, Luz del Mundo, para dispar las tinieblas. Siguiendo a Jesús, la Madre Paulina llevó la luz del amor a aquellos cuyos ojos no podían ver la luz y disipó la oscuridad de aquellos que estaban perdidos o solos. Nuestra Congregación fue fundada para cuidar a los niños ciegos. Abrirnos para recibir la luz que vine de Dios y transmitirla por nuestro amor, continúa siendo nuestra misión en cada de nuestros apostolados.

Gut zu wissen / Good to know

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